
Aquí meditarás para que forme parte de tu rutina.
No necesitas hacerlo perfecto. Solo empezar.
🎁 3 meditaciones gratis · Después, 9 €/mes
Sin permanencia. Cancela cuando quieras.
Todas las rutinas empiezan con pequeños pasos.
Poco a poco.
Sin agobios.
Semana 1
3
min
Semana 2
5
min
Semana 3
8
min
Semana 4
12
min
No necesitas experiencia. Solo empezar.
Yo tampoco medito porque sea fácil.
Llevo más de 15 años meditando. No porque sea especialmente tranquilo, disciplinado ni "zen".
Medito porque me funciona.
Con los años entendí que el problema no era saber meditar. Era conseguir hacerlo con regularidad.
Por eso creé Medítate Ya.
No hace falta más.
Meditar es repetir.
Aquí seguimos un método sencillo hasta convertirlo en hábito.
🔁 Las 4 semanas son solo el principio. Después seguirás recibiendo una nueva meditación guiada cada semana para mantener el hábito.
El método es muy sencillo. Si lo mantienes durante 4 semanas, meditar empieza a formar parte de tu rutina.
No necesitas más tiempo, ni más palabras, ni estudiar más, solo necesitas empezar.
Deja de darle vueltas. Empieza hoy.
Hola, si estás aquí es porque sabes que deberías meditar y no lo estás haciendo. No te voy a explicar los beneficios de meditar porque eso seguro que ya lo sabes. Todo el mundo sabe que meditar es cojonudo para la salud, para la inteligencia emocional, para la disciplina, y para tomar decisiones. Pero muy poca gente lo hace. ¿Por qué?
Porque vivimos aceleradísimos y nos creemos que no nos da tiempo a pararnos a 'no hacer nada'.
Pero, yo medito a diario desde hace más de 15 años. Claro que hay épocas que menos ¿eh? No te vayas a pensar. Como todo en esta vida, hay etapas en las que perdemos los buenos hábitos. Lo importante es volver a ellos siempre.
Yo no soy más listo que nadie, ni más disciplinado, de hecho me considero bastante caótico. Mi madre siempre me cuenta que cuando era pequeño no paraba quieto. En clase siempre me llamaban la atención porque no sabía estar sentado en una silla prestando atención. Me llevaron al médico y me detectaron TDA. Así pasé la infancia y toda la adolescencia.
Pero todo cambió un día, con 17 años, cuando mi padre me recomendó que probase el Chi Kung. Una historia de moverse el cuerpo lentamente pero visualizando bolas de luz y líneas que brillan. Eso me abrió una sensación que jamás había vivido. Una calma y una tranquilidad que nunca había tenido. A partir de ahí, empecé a experimentar y a probar diferentes disciplinas.
No te pienses que vivo en silencio perdido en una montaña rodeado de vacas. Tengo estrés, responsabilidades y poco tiempo. Vivo en la zona metropolitana de una gran ciudad, soy padre de una niña pequeña, y tengo un trabajo con picos de estrés muy fuertes. Por eso sé que meditar funciona. Cuando no lo hago, me noto más desconectado de mí mismo, más irascible y más nervioso. Acabo tomando peores decisiones sin darme cuenta.
Y no os voy a contar nada más de mí porque aquí hemos venido a meditar.